Jeremías “Sin brazo”

Dicen los ancianos de la aldea de pescadores que hace años vivía un huraño pescador llamado Jeremías, aunque todo el mundo le conocía como “sin brazo”.

Jeremías era un joven de poco hablar y a temprana edad fue a vivir con su abuelo, que le introdujo en la pesca.

El joven era habilidoso con los aparejos de pesca, y muy pronto, pudo comprarse una pequeña embarcación y una casita en la zona de la aldea de pescadores.

Toda la virtud con la pesca era defecto con la gente. Nadie en la aldea podía soportarle, aunque secretamente todos le admiraban: un día de mala mar era el único capaz de salir de pesca y volver con los barriles llenos de frutos del mar.

Una noche se desató una terrible tormenta, incluso algunos aldeanos abandonaron las casas a orillas del mar para adentrarse en los campos, pero Jeremías se lanzo igualmente a la mar de buena madrugada.

Pero esta vez no volvió. Al día siguiente se organizaron los pescadores para visitar las zonas más habituales para realizar una búsqueda de Jeremías, y aunque muchos participaron, no dieron con él y pocas jornadas después lo dieron por muerto.

Justo una semana después, a unos días de camino, Jeremías apareció en otro emplazamiento de pescadores. Fue encontrado a la deriva e inconsciente, en su bote, con enormes heridas en su brazo derecho. Rápidamente fue llevado al médico de una aldea próxima, aunque ante tal estado, decidió amputar el brazo.

Jeremías finalmente recupero la conciencia, pero nunca contó lo ocurrido. Unas semanas después viajo con unos comerciantes hasta su aldea.

Durante el resto de su vida siguió pescando, huraño con la gente y hábil (aun sin un brazo) con los aparejos.

Dicen los ancianos que el medico que trato a Jeremías visito años después la aldea y preguntó por él. No lo localizó, pues Jeremías estaba en alta mar. Aprovecharon los aldeanos para preguntar al médico que tipo de herida había sufrido el pescador, pero este se limito a levantar los hombros y gesticular un no con la cabeza, como si no supiera el origen.

Años más tarde Jeremías falleció de anciano, aunque fue de pesca hasta su ultimo día. Nunca explicó lo sucedido.

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