Conall el farolero

Uno de los trabajos de más responsabilidad en la isla es la del farolero.

Conall es un hombre de avanzada edad y vive en la actualidad en el mismo puerto, solo, sin familia. Las personas que se dedican a estos oficios son taciturnas y solitarias, pero Conall es el extremo de estas definiciones.

Se levanta a media tarde, momento en que come alguna fruta y se dirige en silencio hasta el faro. Allí le esperan las mismas tareas que ayer, antes que ayer y todos los días que recuerda: revisar las notas del encargado del puerto, y comprobar el funcionamiento de las lámparas.

Casi al finalizar la tarde se dirige de nuevo a casa para realizar una comida copiosa y recoger algunas frutas más para pasar la noche.

Antes del anochecer se dirige a lo alto del faro para encender las lámparas que indicaran a los barcos que naveguen de noche de la presencia de la abadía.

Las noches de verano y con los momentos de más calor le gusta pasarse largas horas en el balcón oteando el horizonte en busca de esas pequeñas luciérnagas que son los faroles de los navíos. En invierno prefiere lecturas de libros que relaten historias de antiguos héroes. Sea como sea, todas las noches que recuerda son entre esas paredes rojas y blancas.

Esas noches de verano se imagina navegando en esos barcos que divisa en el horizonte, siendo protagonista de esas historias de héroes que lee en los viejos libros.

Con el amanecer todo vuelve a la realidad, como si la noche hubiera sido un viaje a otro mundo, apaga las lámparas con las primeras luces del día, momento en que vuelve a su casa a dormir y descansar hasta el día siguiente.

Jeremías “Sin brazo”

Dicen los ancianos de la aldea de pescadores que hace años vivía un huraño pescador llamado Jeremías, aunque todo el mundo le conocía como “sin brazo”.

Jeremías era un joven de poco hablar y a temprana edad fue a vivir con su abuelo, que le introdujo en la pesca.

El joven era habilidoso con los aparejos de pesca, y muy pronto, pudo comprarse una pequeña embarcación y una casita en la zona de la aldea de pescadores.

Toda la virtud con la pesca era defecto con la gente. Nadie en la aldea podía soportarle, aunque secretamente todos le admiraban: un día de mala mar era el único capaz de salir de pesca y volver con los barriles llenos de frutos del mar.

Una noche se desató una terrible tormenta, incluso algunos aldeanos abandonaron las casas a orillas del mar para adentrarse en los campos, pero Jeremías se lanzo igualmente a la mar de buena madrugada.

Pero esta vez no volvió. Al día siguiente se organizaron los pescadores para visitar las zonas más habituales para realizar una búsqueda de Jeremías, y aunque muchos participaron, no dieron con él y pocas jornadas después lo dieron por muerto.

Justo una semana después, a unos días de camino, Jeremías apareció en otro emplazamiento de pescadores. Fue encontrado a la deriva e inconsciente, en su bote, con enormes heridas en su brazo derecho. Rápidamente fue llevado al médico de una aldea próxima, aunque ante tal estado, decidió amputar el brazo.

Jeremías finalmente recupero la conciencia, pero nunca contó lo ocurrido. Unas semanas después viajo con unos comerciantes hasta su aldea.

Durante el resto de su vida siguió pescando, huraño con la gente y hábil (aun sin un brazo) con los aparejos.

Dicen los ancianos que el medico que trato a Jeremías visito años después la aldea y preguntó por él. No lo localizó, pues Jeremías estaba en alta mar. Aprovecharon los aldeanos para preguntar al médico que tipo de herida había sufrido el pescador, pero este se limito a levantar los hombros y gesticular un no con la cabeza, como si no supiera el origen.

Años más tarde Jeremías falleció de anciano, aunque fue de pesca hasta su ultimo día. Nunca explicó lo sucedido.

La vieja Zeir

Zeir es una de las ciudades más viejas del continente de los “Los Reinos”, ni textos ni leyendas hablan de su creación, es como si siempre hubiera existido.

Se trata de la capital del reino que toma su propio nombre: Zeir.

La ciudad tributa culto a los viejos dioses de la arena con numerosos templos y pirámides alzadas en tiempos pasados.

La ciudad ha ido creciendo con el paso del tiempo de forma desordenada y sin un urbanismo claro. Existen zonas muy pobladas y otras donde los espacios son más propios de una aldea.

Quizás el tesoro más valioso de la ciudad es su ubicación, y es que, aunque los antiguos cauces de ríos hace siglos no transportan agua, existe bajo su superficie una red de ríos subterráneos de los cuales sus habitantes pueden extraer el preciado líquido para su supervivencia.

La ciudad es gobernada por los “hijos de la arena”. Se trata de antiguas familias que se cree son descendientes de los fundadores. Entre ellos existe un antiquísimo juego de poder que hace que la ciudad y el reino haya estado en su historia gobernado por diferentes dinastías familiares.

Dioses de la Arena

En los reinos existen los Viejos Dioses. Son dioses que se caracterizan por representar los elementos de la zona geográfica en la que se adoran: en Zeir son los Dioses de la Arena.

Se dice que estos dioses controlan las tormentas de arena, o la dirección de las dunas. Algunas leyendas narran como en alguna ocasión un hereje ha sido literalmente abrasado en el interior del desierto o como algún creyente a podido sobrevivir sin problemas semanas perdido en las inmensidades del desierto.

Como el resto de los Viejos Dioses, estos se manifiestan en forma de golems gigantes, que abandonan una vez los dioses regresan a su mundo. Se dice que recientemente se ha encontrado uno de estos golems de arena en una zona remota del desierto.

La gran sombra

Es tradición en los pueblos del norte la caza de ballenas a finales de verano. Antes de que estos animales empiecen su migración al sur los pueblos se organizan para salir a su caza.

La caza se convierte en un día festivo e incluso religioso, ya que su éxito o no marcará el futuro de la aldea. Una ballena puede alimentar sin problema a todo un poblado durante los duros meses de invierno.

Existen ciertas normas entre los pueblos en la caza de esos fantásticos animales: nunca cazar a una ballena joven, nunca a una madre con su cría, solo es bien visto por los dioses animales adultos y solitarios.

Pero existe la leyenda de la gran sombra, y es que uno de estas ballenas adultas y solitarias dobla en tamaño a sus hermanos, nada a grandes velocidades y devora a los hombres.

La gran sombra ataca las embarcaciones desde abajo, golpeando su casco, rompiéndolo o volcando la propia embarcación, los pocos supervivientes cuentan que lo único que llegaron a fue una gran sombra debajo del agua instantes antes de caer a las frías aguas del norte.

Leyendas de asustadizos aldeanos.

En “La torre de la sabiduría”, la biblioteca más grande de Los Reinos, existe un libro llamado “Hijos bastardos de dragones”. En este antiguo ejemplar contiene una recopilación de historias sobre descendientes de dragones.

Existe un capítulo llamado “Dragones de hielo y sal” donde se narra como una variante del dragón de fuego vivió durante milenios en las tundras heladas del norte. Estos ejemplares dominaron no solo tierra firme, sino también las vastas zonas marinas y sus islas remotas.

Hay un pasaje en capitulo que detalla el amor que surgió entre una dragona de hielo y un solitario ejemplar macho de ballena. Este último ayudó a la dragona después de que esta sufriera un accidente durante una tormenta de hielo. Entre ellos surgió el amor, un amor que trajo a Los Reinos a su hijo, cruce de ballena y dragón.

Quizás los asustadizos aldeanos deberían cambiar su miedo por pánico al escuchar las historias sobre “la gran sombra”.

Santuario de las abejas

Hace pocos años en los Reinos hubo unos veranos especialmente cortos y fríos, fueron conocidos como el “trienio sin verano”.

Durante esos años la gente sufrió para conseguir que sus cultivos fueran mínimamente productivos, incluso algunas zonas sufrieron fuertes hambrunas.

Al recuperarse el clima, fueron números los campesinos que reportaron un descenso muy evidente en la población de abejas, y decidieron tomar algunas medidas.

Varios campesinos y apicultores se reunieron en el sur del reino, y decidieron crear el Santuario de la Abejas.

Comunicaron su intención a religiosos y nobles, que vieron con buenos ojos la iniciativa de los campesinos y apicultores.

Así pues, reunieron algunas de las colmenas más fuertes, las que habían sobrevivido al “trienio sin verano”. Esas reinas y sus descendientes fueron llevados a una isla en medio del océano, una isla que se declaró “territorio de paz eterna”, y donde los diferentes reinos dejaron por escrito su renuncia a la ocupación futura.

Un par de familias de apicultores se instalaron en la isla y empezaron su reproducción.

Con el paso de los años se crearon santuarios en otras partes del mundo, aunque ese paso del tiempo también hizo olvidar ese “trienio sin verano”.

Aunque sigue sin están bajo la ocupación de ningún reino, “La Abadía” provee de protección a la Isla, incluyéndola en su “protectorado”.

En la actualidad siguen viviendo y trabajando esos descendientes de los primeros apicultores, criando abejas. Se dice que las reinas más fuertes y las colmenas más longevas son las provenientes del santuario. Las “Reinas de Santuario” son individuos muy preciados en todos los reinos.

Aunque su función principal de preservar la especie en tiempos difíciles ha caído en olvido, el santuario sigue siendo reserva de tan preciada y ha veces olvidada fuente de vida.

Después de mi tercer intento de “Youtuber” ¿Y ahora qué?

¿Y ahora qué? Me estuve preguntando desde que dejé de subir videos hasta junio de 2019 ¿Qué haría con el canal? ¿volvería a subir alguna cosa? Tenia dudas, pero sinceramente me importaba ya poco, creí que no era lo mío esto de hacer contenido y que más valía centrarse en otras cosas.

Y así hasta finales de junio, donde cada año me voy de vacaciones unos días con mis amigos de siempre, esos amigos que conocí en el parvulario de mi pueblo.

Cada año convertimos esas vacaciones en una “burbuja” donde nos encontramos (algunos con críos ya) y nos contamos las penas y alegrías de todo el año.

Este 2019 uno del grupo pasaba por una “pequeña crisis profesional”, lo típico, cansado de su trabajo. Una de las noches me quedé a solas con él tomando alguna copa, y salió otra vez el tema.

El caso es que le plantee un cambio de rumbo que buscará algo diferente, que diera un giro de 180 grados y que encarará la parte profesional en otra dirección. Me comentó un posible proyecto y me pareció magnifico, tiene todo mi apoyo. Lo que le aporté como amigo fue la parte de las redes sociales, YouTube, Twitch y toda esa experiencia que tenía yo. Creo que hoy en día un negocio sin toda era área detrás no tiene mucho sentido.

Y allí acabo la conversación. No sacamos el tema más durante los días que estuvimos de vacaciones.

Ya en casa, se me prendió como una luz ¿Cómo puedo aconsejar algo a un amigo y no hacer yo exactamente lo mismo?

Le di un par de vueltas al tema y retomé el tema ¿Dónde me había atascado la ultima vez? En la organización: conocía el medio, tenía las habilidades básicas, la motivación, pero me faltó organizarlo de manera que tuviera el espacio en mi vida.

Así que aproveche el verano del 2019 para arrancar otra vez. Esta vez el proyecto estaría dimensionado a los recursos y empezaría con algo pequeño, algo sencillo, algo que me permitiera aprender lo último que necesitaba para arrancar: la organización.

Y la cosa empieza a funcionar: empiezo a encontrar esa regularidad y esa confianza.

¡Vale! Lo he conseguido, ya me siento “Youtuber”, pero miro mi cuenta en septiembre y tengo 18 subscriptores, y me digo: “Pero todos los yotubers antes de tener 100, 1000 o 1millón han tenido 18, entonces voy bien, ahora sí, estamos en camino.”

El origen de la Abadía

Lo que conocemos hoy como La Abadía fue inicialmente un simple islote donde las leyendas locales contaban que el dios del orden concedió a una poderosa arma a uno de los antiguos héroes del mundo antiguo.

Con el paso del tiempo se convirtió en una zona de peregrinación para todos los seguidores de los dioses del orden.

Hace unos cinco siglos un joven clérigo tuvo un extraño sueño: Arlandine (diosa de la luz) entregaba a una sus dos espadas celestiales a un joven guerrero. ¿Soñaba con el pasado? ¿Soñaba con el presente?¿O quizás fue el futuro?

El joven clérigo abandonó su claustro al sur de los reinos y se dirigió a la isla. Semanas después al llegar al sitio, se encontró a un joven caballero moribundo. El joven caballero explico al clérigo que se encontraba en la isla con motivo de su peregrinación, cuando descendió de entre las estrellas en medio de la noche Arlandine.

La diosa indicó al joven caballero que creía que era el elegido para derrotar al mal que se avecinaría los próximos años, pero tenia alguna duda, y es que el caballero era demasiado joven.

Arlandine dijo que solo el elegido podía derrotarla, y entraron en combate. Durante más de una hora lucharon la diosa y el joven caballero. El caballero sufría herida tras herida, pero una y otra vez se levantaba. Arlandine ante tal fe, detuvo el combate y entregó una de sus dos espadas al joven. Le indicó que, con tal entrega, estaba segura de que aun no siendo el elegido el caballero daría su vida para detener al mal.

El clérigo curo de las heridas y cuido al joven caballero durante días, hasta que este pudo emprender su viaje en la lucha contra el mal.

El clérigo dedico el resto de su vida a construir una iglesia para recordar lo sucedido en esta segunda ocasión donde los dioses entregaban armas a los mortales.

Con el paso del tiempo y con la iglesia como centro de peregrinaje, se decidió que era momento de construir una gran catedral en honor a Arlandine y los dioses del orden. Así se inició la construcción de la Abadía hace cientos de años.

Se desconoce el nombre del clérigo, pero hace ya varias décadas se construyó un panteón donde se cree hoy en día que descansan sus restos.

Se dice que aún hay algún visitante que se interesa por la localización de la tumba del clérigo.

Derrick “Mano Firme”

Derrick “Mano Firme” era un tranquilo muchacho residente a las afueras de La Ciudad de las 100 Torres, cuando la muerte de sus padres por enfermedad les sorprendió uno de los inviernos más duros que se recuerdan.

Sin hogar, decidió embarcarse en “Viento Cálido”, un viejo barco mercante. Su esperanza: encontrar un nuevo hogar en el mundo.

No tardó mucho en darse cuenta de que esa no era su vida soñada, y que lo que descubria del mundo no era mejor que lo que ya conocía. Decidió quedarse en tierra.

Vagó por algunas aldeas, hasta que finalmente coincidió con “El Viejo” Carrigan. El viejo era un hombre entrado en años, vivía en casa de su hijo menor, con su nuera y sus tres nietos

Carrigan toda la vida había trabajado la tierra, y ya en su recta final ejercía de líder familiar, además de que en la aldea todo el mundo le respetaba.

Derrick llegó a la aldea en busca de trabajo de campesino, pero Carrigan se mostró desconfiado: “Un joven sin familia, que ha sido marinero y que lleva algunos años vagando por Los Reinos ¿Qué podemos esperar de él?”

Carrigan propuso a Derrick que marchase más al norte, donde tendría más oportunidades en otras aldeas o ciudades, pero Derrick sintió por primera vez en su vida que ese era su tierra. Durante semanas El Viejo intentó convencer al joven de que lo mejor era su marcha, pero Derrick se mostró seguro de su aportación a la aldea, especialmente después de haber conocido a la joven Marian, una chica un par de años más joven que él.

Derrick se ganó entonces el mote de “Mano Firme”, y es que su determinación fue fundamental para asentarse entre los aldeanos y formar familia con Marian.

Pocos años después Carrigan murió en otro duro invierno. Ese mismo verano muchas familias abandonaron la aldea, solo la familia de Derrick y la familia del hermano de Marian decidieron quedarse.

Sería fácil que la aldea, casi despoblada, fuera blanco de bandidos. Fue cuando decidieron salir a buscar un terreno más favorable.

Durante su búsqueda encontraron a un extraño pastor. Era un hombre fuerte, y con numerosas cicatrices que delataban un pasado plagado de luchas. Algunas de sus cicatrices eran espantosas. Derrick preguntó como sobrevivió a esas heridas, pero el pastor le contestó con una media sonrisa.

El sitio del encuentro no era malo, y quedaba cerca de una vieja aldea abandonada, con lo que dispondrían de esos materiales tan necesarios al principio. Llegaron pues a un acuerdo con el pastor, uno muy curioso: crearían una aldea donde el rebaño del pastor seria “libre”, a cambió este les ofrecía sus servicios de protección.

Así fue como se fundó la aldea de “Mano Firme”. Pocas generaciones después los aldeanos olvidaron esa historia, y soló perduró la del pastor que hablaba a su rebaño, la historia del “Rey Oveja”.

Dave Duncan

El norte de Los Reinos, existen regiones inexploradas, donde algunos humanos se han refugiado o escondido. Así es como nació Invierno Eterno.

Invierno Eterno es una pequeña aldea, con unos 50 lugareños. Viven principalmente de la pesca, aunque tienen algo de ganado y en verano aprovechan para conseguir hortalizas, patatas o un poco de trigo.

Se levantan un par de broch y no más de media docena de cabañas.

Siempre han existido unas 8 familias o clanes, aunque los Duncan son los más antiguos del lugar. Dave Duncan es el más anciano del clan su líder y líder de la aldea.

De joven, Dave Duncan viajó al sur en busca de aventuras. Aprendió el arte de la guerra, y visitó lugares como La Torre Esmeralda, La Abadía o la Ciudad de las 100 Torres.

Cuando escuchó la leyenda de Los Viejos Tiempos no pudo creerla: ¿una grieta en este mundo que conectaba con un mundo de demonios? ¿y que estos intentaron dominar el mundo? Decidió viajar hasta la grieta.

El viaje empezó relativamente tranquilo, pero fueron abordados por piratas en plena alta mar, fue capturado y tratado como un esclavo.

Un Duncan nunca podrá ser privado de libertad e intentó escapar un par de veces, pero los piratas frustraron sus intentos. En el último le castigaron y cortaron dos dedos de una mano.

Pero no haya dos sin tres, y finalmente Dave pudo escapar.

Libre de nuevo retomó sus viajes por Los Reinos.

Quizás la Ciudad de las 100 Torres fue lo que más le impactó: familias muy ricas y familias extremadamente pobres. Los pobres, aunque fueran libres eran esclavos: esclavos por un poco de mísero alimento al día.

Descubrió que en el sur la gente es muy avariciosa y malvada, quizás por que tengan mucho más por lo que pelear, en el norte eso no pasa: lo poco que hay se comparte.

Finalmente decidió volver al norte, a su vieja aldea, aunque no volvió solo, volvió con un gran herrero… pero eso ya es otra historia.

Tótems guardianes

Los “tótems guardianes” son estatuas semi enterradas que se encuentras a lo largo de Los Reinos. Son estatuas de hombres, esculpidas en prismarina.

Se dice que un pirata escondió una vez un tesoro en una zona costera. Años después al ir a buscarlo no fue capaz de encontrarlo.

Para evitar volver a perder-lo decidió levantar una estatua en su ubicación. De esta manera solo recordando los pasos y la dirección dados encontraría el nuevo tesoro.

Contrató varios escultores, y durante meses viajaron por el mundo conocido “plantando” estas estas estatuas.

Ni la tripulación ni los mismos escultores sabían del plan del capitán, aun así, en uno de los abastecimientos, el capital contrató una nueva tripulación, su primera misión eliminar a los escultores y su antigua tripulación.

Solo él sabía que una de las estatuas era la referencia, el número de pasos y la dirección.

Durante años fue visitando el lugar en solitario y añadiendo nuevas joyas y monedas al tesoro.

Pero estos planes siempre pueden salir mal, y el capitán murió durante un abordaje.

Este conocimiento se perdió para siempre.

Lo que no saben Los Reinos es que un pirata de la antigua tripulación conocido como “El Sartenes” puedo escapar.

Es pirata acabo casándose y teniendo descendencia. En la familia se recuerdan las historias del viejo “Sartenes” entre nostalgia y fantasía de un hombre que en su juventud se dedicó a la piratería.

Varias generaciones después un par de descendientes han decido que quizás esa historia familiar no era una fantasía y se han lanzado en búsqueda del tótem que los lleve a ese antiguo tesoro.

Ha empezado una carrera entre ellos para ver quien se hace con ese botín, si no es que realmente es una fantasía.