Puerto Abadía

“Puerto Abadía” es como se conoce entre los navegantes el pequeño puerto en la Isla de la Abadía.

Se trata realmente de un puerto pequeño, que tiene como única función el comercio de la Abadía vía marítima.

Los clérigos importan telas, maderas, y otras materias primeras que no se pueden conseguir en la isla

El principal producto de exportación es el “Regalo de Dioses”, una bebida alcohólica fermentada con bayas dulces.

Tres familias de siervos ayudan en la zona del puerto a los clérigos: Rymer, Bread y Daft.

El puerto se construyó hace más de 100 años, y el entonces abad, dio a Emilio Rymer la posibilidad de servidumbre después del buen trabajo realizado en las tareas de construcción.

Más recientemente, y creciendo la demanda de “Regalo de Dioses”, las familias Bread y Daft se han incorporado a la servidumbre del abad para las labores portuarias.

Actualmente solo el primogénito de estas familias recibe del abad la posibilidad de seguir con el trabajo de sus padres, los demás hijos deben abandonar a la mayoría de edad la casa.

En el centro de la plaza se levanta un monumento dedicado al capitán Garret Toesend: un ancla de cuatro brazos esculpida en cuarzo blanco.

Hace unos 50 años el abad se trasladó a “La ciudad de las 100 torres”. Durante la travesía el barco fue perseguido por unos piratas, pero el capitán maniobró de manera excepcional en una maniobra en la que utilizó el ancla del navío, pudo así evitar el abordaje y finalmente llegaron a destino sin más consecuencia. A su regreso a la Abadía, el abad hizo levantar el monumento.

Embarcaciones

“Dama de los vientos” es la embarcación propiedad de la Abadía, que puede verse a menudo amarrada en los muelles. Actualmente es capitaneada por Niels Lang, hijo del sobrino del capitán Garret Toesend.

«Estrella azul» fué la anterior propiedad de loa Abadía, peró se perdió en uno de sus viajes al este.

Ambas embarcaciones son “kok”, muy habituales en Los Reinos.

El Rey Oveja

Dice la layenda que el Rey Oveja era el un hombre con cabeza de oveja

Hace muchas generaciones se perdió un rebaño de ovejas en invierno. Este rebaño viajó al sur en busca de un clima mejor.

Se dice que el Rey Oveja era apenas un niño cuando encontró al rebaño. Sus padres habían muerto por enfermedad ese mismo invierno.

Durante días recorrieron las montañas del sur, donde finalmente se estableció. Construyó un pequeño refugio y vivió durante su infancia con el rebaño.

Ya adolescente aprendió el lenguaje de las ovejas y esto le permitió llegar a un acuerdo con ellas: él les brindaría protección contras los hombres y ellas le ofrecerían lana y carne: la carne de las viejas y moribundas que se sacrificarían por el propio rebaño.

Durante años luchó con hombres, zorros y perros salvajes, pero un día apareció un demonio.

Se dice que el demonio venia con sed de sangre, aunque hubiese arrasado unas horas antes con una pequeña aldea.

El hombre se enfrentó al demonio, pero fue derrotado. También la oveja líder del rebaño cayó a pies del demonio. Ambos moribundos cruzaron su mirada, entonces una magia antigua y perdida ya en los tiempos unió ambas almas, y ambos cuerpos, había nacido el Rey Oveja.

El Rey Oveja se levantó y mató al demonio.

Años más tarde dos familias de granjeros llegaron a sus montañas, pero estas respetaron al Rey Ovejas y su rebaño.

Con el paso de los años fundaron una aldea, donde los aldeanos libres aprendieron a cuidar el rebaño.

Se dice que el Rey Oveja vivió muchas generaciones antes de fallecer, pero su legado ya estaba establecido: la aldea libre del Rey Oveja.

En la actualidad la aldea vive del comercio de la lana, siguen cuidando al rebaño y siguen siendo libres en la edad de Los Reinos.

A la tercera tampoco fue la vencida

Siempre he escuchado que “a la tercera va la vencida”, pero en mi mini carrera de generador de contenido me tocó un “a la tercera tampoco fue la vencida”.

Era diciembre de 2018, se acercaban fechas navideñas, pero la cosa no pintaba muy bien, mucho trabajo y la familia fuera. Así que en medio de esa “depresión” me “oculté” una vez más en Youtube y Minecraft.

A mediados de diciembre me encuentro un mensaje de Doctor Nok indicándome que había abierto un servidor para los Patreon y que me pasara. Dicho y hecho: entré en el servidor de Minecraft y el Discord que Doctor Nok tenía preparado.

Allí me encontré allí un grupo de gente increíble (más allá del propio Nok): Andres, Lady, 33, End, entre otros.. (cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia) XD

El caso es que me volví a ver inmerso en Minecraft. Otra vez jugando, pero me sentía que no era todo, me volvió esa sensación de que si no compartía lo que hacia no era jugar al 100%.

El tercer intento

Animado por el grupillo que nos juntamos en el servidor, me volví a poner manos a la obra con el canal de Youtube. Ahora tenia algunas habilidades, así que me dije a mi mismo que era ahora o nunca. Ahora sabia lo mínimo del funcionamiento de Youtube, había aprendido a editar con Sony Vegas y tenia conocimientos de SEO. ¿Qué podía salir mal pues?

Así el 28 de diciembre publique mi primer video del canal de Youtube. Empecé mi survival de Minecraft, y no solo a jugarlo, sino también a compartirlo.

Las siguientes 8 semanas llegué a subir hasta 13 videos más.

A la tercera tampoco fue la vencida

Durante esas 8 semanas me topé con dos nuevas dificultades que nunca me había imaginado:

  • Cuando juegas es diferente a cuando juegas y compartes. Ya fuera jugando solo o con amigos, siempre me había sentido muy cómodo, dentro de esa improvisación que te puedes permitir en tus aficiones, el problema es que ahora dejaba de ser un entretenimiento, para convertirse en una responsabilidad con la gente que te “sigue”. Ya no vale improvisar, hay que planificar.
  • El tiempo. Desde fuera siempre pensé que el tiempo dedicado a un canal de Youtube sería poco, nada más lejos de la realidad. Cada uno de esos vídeos me llevó mucho tiempo planificarlo, grabarlo, editarlo y prepararlo para compartirlo.

Esa forma nueva de jugar y el tiempo que requería empezó a pasarme factura, mirando a mi alrededor tenia que renunciar a cosas si quería llegar a hacer algo, pero decidí no perder nada de lo que ya tenía.

Tardé dos meses en darme cuenta de que a la tercera tampoco fue la vencida.

Formación previa a ser generador de contenidos

Después de ese segundo intento a principios de 2017 sabía que tarde o temprano el gusanillo me atacaría de nuevo, pero no podía cometer el mismo error, así que esta vez me propuse hacer algún tipo de formación previa a ser generador de contenidos.

Yo estudié FP Electricidad y Electrónica en los 90, y pasé por un par de carreras (Electrónica Industrial e Informática de Gestión) antes de abandonar los estudios a principio de los 2000.

En esos momentos los estudios de las nuevas tecnologías estaban incluidos en otras carreras o simplemente no existan, cosas como las redes sociales ni existían.

Con ese panorama empecé preguntándome: si quiero hacer contenido ¿Qué habilidades necesito?

Edición de vídeo

Era evidente que grabar y editar era una cosa que no sabia hacer (sigo aprendiendo cada día). Así que después de buscar muchas opiniones sobre aplicaciones y metodología me decanté por aprender sobre Sony Vegas.

Realmente no inicié ningún curso especifico, me bajé una demo de la página oficial del software Sony Vegas y edité algunas cosas con videos aleatorios, jugando con algún efecto y aprendiendo las funciones básicas.

No aprendí prácticamente nada, pero fue lo suficiente como para perderle el miedo.

SEO y “Growth Hacking”

Por motivos profesionales sabia que herramientas como Youtube o Google utilizaban algoritmos de posicionamiento, así que me busqué un curso de SEO.

Encontré un curso MOOC (gratuito) en MiriadaX impartido por la universidad UV. Me aclaró muchas cosas y aunque la parte más técnica la pasé un poco por alto los conceptos y definiciones me quedaron muy claras. Imprescindible si quieres dedicarte a esto saber posicionar tu producto o servicio.

De rebote encontré un curso de “Growth Hacking”. Aunque consideré que quizás no era muy importante, realmente me sirvió para aprender de la importancia de conocer esos trucos que te permiten conectar con el usuario final. Lo considero básico. También o cursé en MiriadaX, impartido por Telefónica y en formato MOOC.

Youtube

Otra cosa que hice fue ver todos esos videos que el propio Youtube te pone a disposición.

Pueden parecer una tontería, pero son cosas básicas y si quieres avanzar algo creo que deben ir directamente grabados en fuego a todo lo que hacemos. No digo que sigamos todos sus consejos y directrices, pero hay que conocerlos.

Así pues, de inicios de 2017 hasta finales de 2018 por lo menos me preparé, ahora solo faltaba que la llamada de la selva me reclamara de nuevo. Creía que tenia la formación previa a ser generador de contenidos, pero imaginaros la realidad.

Tirar la toalla como “Youtuber” en mi segundo intento

Después de mi primer video en noviembre de 2015 pasarían más de dos años hasta que volví a grabar videos en Youtube. Era la marzo de 2017, mi segundo intento, y el resultado fue: Tirar la toalla como “Youtuber”.

Fueron dos los videos esas semanas de marzo de 2017, el primer video como “video respuesta” a una petición de Doctor Nok (a como decorar una villa) y el segundo fue mi episodio 0 de lo que debía ser mi primer survival.

Episodio 0 de mi primer survival

La verdad es que la serie nunca llegó a ver la luz, este video siempre ha estado en privado y nadie excepto yo lo ha visto: me frustró bastante el resultado. Me trabé bastante, no vocalizo bien (me sigue pasando), además el mensaje que pretendía dar esta desordenado (era todo pura improvisación).

A eso le sumamos que la edición fue nula: grabé con Fraps el video todo seguido y luego solo realicé una conversión de formato. Otra vez el audio era horrible, además el volumen del juego estaba tan elevado que cuando hablaba casi no se me escuchaba.

Frustración con el resultado y parón definitivo

Este segundo intento fue como el primero, con experiencia nula, habilidades nulas y encima con un resultado que me frustró bastante, miré atrás y me di cuenta de que hacía dos años que me sucedió lo mismo y realmente no hice nada para evitar el nuevo tropiezo. Tenia todos los ingredientes para una nueva renuncia.

Creo que lo peor fue precisamente mirar atrás y ver que realmente no hice nada. Sabía que existían cursos gratuitos, tutoriales de herramientas, software que no me costaría dinero, todo lo que necesitaba estaba allí y no hice nada. Llegué a la conclusión que quizás no tenia la pasión necesaria para esto, que quizás mi pasión estaría en otro lado.

La decisión estaba tomada: tirar la toalla como “Youtuber” y renunciar fué mi opción.

Aunque la vida de muchas vueltas y dos años después…

¿Cómo empecé y que me motivó a hacer contenido?

Muchas veces me han preguntado ¿Cómo empecé y que me motivó a hacer contenido? y la respuesta es sencilla: fue algo que sentí como natural. Veía a la gente jugar en videos en Youtube, era como si hacer contenido fuera parte del juego.

Mi primer vídeo en el canal fue en noviembre de 2015. Fue un episodio piloto en plan “World tour” de mi mapa de supervivencia Minecraft en ese momento. La verdad es que era un episodio destinado a Doctor Nok como respuesta a una conversación que manteníamos mediante correo electrónico (ese video lo tengo en privado en mi actual canal de Youtube). Aun así, tardaría casi dos años en subir el siguiente vídeo.

Ese primer vídeo lo grabé con una aplicación llamada Fraps, no edité absolutamente nada, el audio fue un desastre (el volumen del juego esta mucho más salto que mi voz).

Realmente siempre que jugaba miraba simultáneamente videos, de manera que empecé a “naturalizar” el jugar con el grabar.

Del 2015 al 2017

Me di cuenta también de lo poco preparado que estaba con 38 años: mi formación académica nada tubo que ver con los medios actuales. Tenía muchas dudas ¿Cómo funcionaba Youtube? En 2015 casi era la única plataforma de contenidos que yo conocía ¿Cómo se grababa y editaba un vídeo? ¿Cómo tenia que dirigirme a la gente?… tenía muchas dudas.

Entendí entonces que si quería hacer algo el día de mañana tenia que empezar a formarme mínimamente.

Durante los siguientes dos años me dediqué a leer, informarme y probar Youtube, pero de una manera muy superficial. Realmente mis esfuerzos fueron mínimos, sabia que igual el día de mañana querría hacer alguna cosa, pero realmente no hice prácticamente nada.

Es esa época en que sabes que una cosa te gusta, pero no lo suficiente para dedicarle un mínimo de tiempo, pero que sigue estando allí… y todo era como parte del juego, jugar no era solo jugar, era jugar e imaginar que mis partidas las pudiera ver alguien… aunque al final no lo compartiera.

Así fueron mis “early years”, así es cómo empecé y lo que lo me motivó a hacer contenido.